Con la gracia de las deidades obtuve el 3er lugar del concurso de ensayos de 5to de secundaria en mi Colegio. El tema era tolerancia y democracia. Aquí el ensayo:
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¿Existe realmente lo que llamamos tolerancia? ¿no es acaso tan solo un término que empleamos para abreviar "ahorrar problemas"?.
Para poder decir lo que es la tolerancia debemos ver hacia nosotros mismos y pensar ¿qué es lo que hemos hecho nosotros cuando nos hemos considerado tolerantes? ¿fue acaso el rehuir de nuestras mentes acostumbradas a la anarquía de jerarquías(un verso?) que vivimos en el día a día. Lo que yo llamo anarquía de jerarquías es lo que vemos en -por ejemplo- una combi, el cobrador (al que estamos abonándole un monto por su servicio de transporte) nos ordena y manipula a su antojo, pues no somos nosotros los que decidimos el tiempo que se nos permite bajar del vehículo o la posición en el vehículo en la que deseamos estar, o incluso el paradero en el cual deseamos bajar. ¿De dónde viene esta cultura de sumisión?.
Sigamos en la combi, imaginemos que el cobrador no tiene planeado el cobrarnos los cincuenta centavos que Dios manda y la Virgen recomienda, sino que planea cobrarnos un sol completo. La reacción normal de una persona que ha vivido una vida normal y no ha sido acostumbrada al sometimiento o a agachar la cabeza a todo es la de reclamar su legítimo derecho a pagar lo que la ley manda, entonces como es obvio lo hacemos. Nuestra inocente mente nos dice que los demás usuarios al ver que tratan de abusar de nuestra condición de escolares reaccionarán y nos apoyarán en nuestro reclamo -el cual es justo-. Pero la verdad nos pega en la cara cual globo de agua en la espalda a mediados de febrero. Nadie reacciona, el cobrador se burla en nuestras caras y -nunca falta- algún otro pasajero nos pide que por favor "no estorbemos" y que dejemos seguir el viaje.
Mi pequeño universo diario me dice que eso es el resultado por defecto de dichas situaciones, pero no logro entender por qué debe de ser así, no logro llegar a cabilar las ideas que pasan por la mente de todas las personas que dejan que sus derechos sean aplastados y dejados totalmente de lado. Después de una falsa alarma de incendio por recalentamiento, llego a suponer que dicho resultado es obtenido por la famosa ecuación del reclamo:
problemas/derechos = reclamos
(problemas entre derechos igual a reclamos)
Dado que este ensayo es de carácter social y no matemático, resumiré brevemente la ecuación.
Siendo los problemas directamente proporcionales a los reclamos (a más reclamos, más problemas) y los derechos inversamente proporcionales a los reclamos (a más derechos reconocidos, menos reclamos), podemos decir que nuestras criollas mentes razonan en esos breves instantes de enfrentamiento y conflicto que "si reclamo yo también haciendo uso de los muchos derechos que supuestamente tengo, el resultado será -por ejemplo- 1reclamo*10derechos, o sea 10 problemas". Vemos que gracias al álgebra podemos descifrar el enigma del pensamiento criollo.
Sin embargo, no llegamos aún al meollo del asunto. Por qué es que llamamos tolerancia al sometimiento de nuestras libertades frente a las de otros. Lo que llamamos tolerancia muy bien puede interpretarse como "hacerse el cojudo", ya que entendemos como tolerante a quien no se muestra molesto o quien no reacciona ante cosas que le incomodan o le parecen inadecuadas, esta idea ¿no es acaso conflictiva con la idea de liderazgo?, ¿no debería ser un líder quien guíe al grupo corrigiéndolo y mostrando los defectos que deben de ser corregidos?, o quizá nos estemos equivocando y sea el líder quien deba llevar el grupo a un punto en el que todos se toleren lo suficiente - o se hagan los tontos -.
Claro, mediante el método de la pregunta eterna podemos llegar a preguntarnos si es que Dios mismo fue tolerante al expulsar a Adán del paraíso cuando el fue víctima y no victimario en aquél malentendido con la manzana. Pero lamentablemente (por más interesante que podría ser el hablar de ese capítulo de la historia bíblica) debemos centrarnos en nuestra tolerancia contemporánea.
No sé si la tolerancia sea algo importante, después de todo, ¿quién la practica?, ¿no deberíamos considerarla ya como algo obsoleto?. Pues yo creo que debemos dejar obsoleta la acepción del término que se entiende como "hacerse el tonto".
Siendo la tolerancia necesaria para la convivencia debemos aplicarla en su alguna vez verdadero espectro, el de respeto a las costumbres y culturas distintas a la nuestra. Puede sonar irrelevante esta diferenciación, pero en verdad es necesario que dejemos en claro que la llamada tolerancia tiene aspectos distintos, el primero y más conocido es el que ha involucrado a la página anterior de este documento en una sátira algo tonta acerca de la tolerancia en la experiencia diaria. Sin embargo este aspecto de la tolerancia es precisamente el que debemos dejar en el olvido.
La segunda vista de la tolerancia es la del respeto a otras costumbres y culturas, hago énfasis en que "respetar una costumbre distinta" no quiere decir "dejar que el cobrador abuse de mí porque para él las cosas son así", apelo aquí a lo que llamaré criterio de humanidad, o sea, cosas que sin importar el contexto podemos considerar como nocivas a nuestra condición de seres humanos con dignidad y sentimientos.
El hecho de respetar el que mi vecino sea de orígenes islámicos y por tanto dedique 1 hora al día a orar con la cabeza agachada hacia medio oriente me parece correcto pues el no daña a nadie con su actitud ni su creencia. Lo que me hace dejar de lado cualquier noción arcaica de tolerancia, respeto, mantenerme al márgen, evitar problemas y afines, sería por ejemplo que entre sus "costumbres" esté el golpear a su mujer e hijos (cosa que en el entendimiento del criterio de humanidad está mal pues despoja de su dignidad a la mujer y hace infelices a los pobres niños).
Podríamos decir entonces que como toda característica humana, depende de como la apliquemos o como la entendamos podemos hablar sobre el grado de bondad de esta, tolerar un defecto de un amigo o compañero es algo necesario para la mutua convivencia pero el tolerar crímenes o acciones lesivas a la condición humana.
Claro que dentro de todo eso debemos implicar al criterio que nos permita discernir entre lo tolerable y lo no tolerable. No olvidemos que nuestras relaciones interpersonales son un constante "tira y afloja" en el que debemos ceder ciertas licencias a los demás -e igualmente ellos a nosotros- para poder permitir la coexistencia pacífica.
En tanto no vulneremos los derechos mutuos podremos decir que convivimos en una situación de respeto interpersonal, y si además al no agredir los derechos ajenos no dejamos que los nuestros sean agredidos llegaremos a la condición de tolerancia mutua.
Finalmente, la tolerancia sea o no algo real o el nombre que le asignamos a una manera de reaccionar ante estímulos positivos o negativos, es como la veamos. Si deseamos verla como algo que nos hace agachar la cabeza ante los abusos pues eso será y estaremos obviamente equivocados.
Si queremos verla como algo que marca el límite entre agredir derechos ajenos y defender los nuestros pues entonces estaremos en lo correcto.
Sin embargo, en esta última línea me entra la duda acerca de todas las anteriores... mis ideas y mis puntos de vista, mis afirmaciones y oposiciones... ¿fueron tolerantes?
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